lunes, 5 de enero de 2026

 EDITORIAL: Doctrina Monroe 2.0

El viernes12 o sábado13 pasado Donaldo Trump por medio de su jede del ejército acaba de declarar cuál será su política exterior de dominación hacia el mundo en una correlación de fuerzas más pragmática obligada por el crecimiento económico y tecnológico de los países como Rusia y China.

Dejará de lado el inmiscuirse en los asuntos de democracia en países de medio oriente, abandonará a su suerte la mayor parte de los europeos (posiblemente se salve Alemania, Italia, Inglaterra y Francia), de facto acepta que ya no es hegemónico que habrá poderes bipolares o tripolares, tácitamente acepta el poder de armamento de Rusia para una estabilidad estratégica, el potencial mercado tecnológico-comercial de China y el contrapeso de India. Pero entonces voltea a ver con ojos de codicia a lo único que le queda por someter: América.

No es que abandone el "wokismo" seguirá siendo una línea de uso en caso de ser necesario, porque seguirá creando división y un moralismo hipócrita, atacará los valores tradicionales y los familiares (pilar fundamental de la sociedades originarias de América) y la libertad expresión.

Así como lo deseaban algunos ultraderechistas neoliberales al mirar la guerra Ucrania -Rusia y que se iniciara una declaración de amenazas nucleares para esperar que Estados Unidos sacara el garrote e incendiara Europa, malas noticias: no sucederá. Saben los Estados Unidos que Rusia tiene armamento de última generación muy sofisticado, potente y ágil; conocen que China tiene tecnología y muchos años delante de ellos en el mercado mundial, que ya le ganó en algunos continentes como África, mucho en América y lugares como el oriente excepto Japón.

  Las decisiones de las políticas de cada país marcarán el derrotero de los pueblos, ejemplo: mientras México tuvo un superávit por 6.7 mil millones de dólares en materia de captación de esa moneda este año, argentina se endeudó por 90 mil millones gracias a seguir las políticas abyectas de Trump, llegando a cuadruplicar su deuda externa.


Por otro lado, seguirá soportando algunos países como Japón en oriente no por el comercio o la tecnología, es por la estrategia militar que aporta (120 bases), igual sucede con Corea (73), Alemania (40), Italia (49), Portugal (20).

Pero de pronto se da cuenta que América sigue ahí donde lo dejó y volverá con una misma doctrina, pero más cruda, recia, dura, profunda para seguir manteniendo su estatus de superpotencia y succionando las materias básicas y bienes de cada lugar; elementos básicos para cualquier industria. Acaba de suceder con un barco petrolero de Venezuela que fue incautado por los marines y militares gringos para adueñarse del petróleo que transportaban. Esa fue una descarada y cínica acción de provocación para incendiar Sudamérica.

La mayor expresión de su nueva y renovada ambición de saqueo en Latinoamérica es Venezuela, lo que a ese país le sucede es lo que aplicará a toda América y mucho cuenta la posición que guarden los gobiernos ante esta embestida.

Chile ya cambió su gobierno a una persona llamado José Antonio Kast que por su comportamiento tiende hacia el pensamiento de derecha, pronto veremos a Chile endeudado y entregando todas las llamadas commodities como son materias primas, minas, industrias, transportes, medios a las necesidades de los Estado Unidos.


Moises Zepeda Gomez/ Para Horizontes


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