
La Carreta y los bueyes....
Por Rodrigo Sánchez Sosa
El Carretero…
Estimados lectores, una vez más agradezco sobre manera su valiosa atención y les invito a construir la opinión pública en el municipio, opinando en esta columna de manera que la polémica delimite los interese de las distintas esfera de lo público en el municipio. Para ello, este semanario cuenta con un sitio web que podrá visitar, consultar y dejar su opinión de manera que esto sea interactivo con fines de retroalimentación, que impida que el autoritarismo característico de este ayuntamiento se consolide como en otros trienios. Lo mismo puede hacer en otros medios escritos locales, para evitar el abuso de la libertad de expresión que también ha sido uno de los males sociales que impunemente actúan en nuestro entorno. Déjeme contarle de entrada que, en el ayuntamiento pasado, un muy buen amigo mío, fungió como regidor verde. Era también uno de los apreciables lectores de esta columna, cada vez que nos veíamos comentábamos los hechos alrededor de la política del municipio y claro, lo aquí escrito al respecto. Gracias a esto, algunas de las opiniones aquí vertidas fueron a parar directamente a las sesiones de cabildo para su discusión y consideración. No es presunción, estas opiniones eran la mayoría de las veces el sentir de la misma gente que lee esta columna. Pues bien, una de ellas fue el cuestionamiento a las súper tiendas de dos cadenas de abarroteras, una gringa y otra del estado, cuando esta última arribó al municipio. Yo lanzaba la interrogante del beneficio social y económico que en ello se veía por parte de la autoridad municipal, cuando la experiencia documentada y citada por un servidor en municipios pequeños había sido contra producente: trabajos patito, comercio desleal, abuso del cliente y fuga de capital. Bueno si usted recuerda hasta una amenaza de bomba contra aurrera en el pasado trienio, que afortunadamente fue solo una broma, enmarcó la polémica. Pues resulta que, en cabildo nadie sabía cuando ni quién había aprobado el cambio de uso de suelo y el permiso para Farmacias Guadalajara en el municipio, cuando mi amigo cuestionó sobre ello. Minimizando el hecho, que según los principales regidores no tenía importancia, se aseguró que nada se podía hacer para impedir que se abrieran este tipo de negocios, la ley no lo contemplaba. Cuando mi amigo me lo dijo, no te en su actitud un "me dejaste en ridículo", no quise ahondar en el tema pues efectivamente, gracias a esa actitud estúpida de los agachones regidores con los que trabajaba mi amigo, nada se podía hacer. Sin embargo, ¿cómo era posible que se minimizara el hecho de que nadie en cabildo sabía del permiso y cambio de uso de suelo para tal negocio? Ni siquiera les movió que no les tocó mochada, o se hicieron patos y ya habían recibido su parte…que pobre criterio en política tiene estos que escogemos para regidores, aparte de lo corrupto que podría especularse. El poder es eso, poder, todo se puede. No es que se deba infringir la ley, pero la ley esta hecha para proteger al ciudadano de los abusos de los poderosos, garantizarnos una igualdad como ciudadanos, no para proteger las garantías de los que gozan de del poder económico. Allí está Farmacias Guadalajara, con más pena que gloría. Una cafetería muy costosa. Porque de apoyo a la economía nada, de fuente importante de empleo bien remunerado y prestaciones nada, el servicio nocturno de farmacia no compensa los precios que son de los más caro en el municipio, bueno ni condones vende. Pero entonces cual es el negocio… pues el mismo del Teletón, pasarnos las facturas a los clientes de su deudas con Lolita. Esto se resume en algo simple: Educación, es lo que les falta a nuestros politiquillos locales, ¿si comprende verdaaaaad?...
Caja de Agua, una madeja difícil de desenredar…Un apreciable lector, me escribe al respecto de mi último comentario en el caso caja del agua, fraccionamiento polémico al poniente de esta cabecera municipal. Ciertamente, tengo amigos en fracciones distintas, excepto en la de Juana Cabrera, en que se a conformado la organización. Por ello, y por respeto a ellos, trato de ser objetivo en este caso. Analizándolo fríamente: conozco de cerca el caso por el Doctor Marco Antonio Ruiz y su entonces amigo el Ingeniero Zapata, ellos me explicaron el proyecto que pretendían, para una vivienda popular, es decir, que ayudará en Sayula a la gente que carecía de techo. Incluso el ingeniero me platicó de un proyecto en Asia de vivienda popular del cual querían implementar algunas ideas. En ese entonces la coyuntura política y personal de estos dos señores los contraponía al entonces presidente municipal Samuel Rivas Peña, en su primer periodo. La prensa local, el formato, concretamente, con más prejuicio que información, criticaba el proyecto y profetizaba un fraude, incluso llegó a publicar que el medico una vez defraudando a la gente de la asociación civil, se iría de Sayula. Cosa que no pasó. Se criticó la inviabilidad del proyecto por razones técnicas, que tampoco, el tiempo lo marcó, tenían sustento. Yo traté de tener una posición objetiva al respecto y se me acusó de palero del Ruiz Martínez. Para mi modo de ver las cosas, la buena intención del Medico Ruiz Martínez, porque me consta eso, tuvo la desgracia de rodearse de personas que lo traicionaron, y de hacerles concesiones a sus enemigos; y como toda buena intención tiene algo de ingenuidad, injustamente, en la mayoría de los casos se le acusó falsamente, por ello. En los errores que incurrió, me parece personalmente que, no existió dolo de parte del doctor. Más, no sé. En el caso de la nueva mesa directiva, conozco personalmente a por lo menos dos personas que la conforman. Nada sabía de la señora Cristina Jiménez, a la que acusa el lector que me manda el comentario de oportunista, y no lo sé. Conozco al Ingeniero Gamaliel, esposo de la señora, y me consta que estuvo con Ruiz Martínez desde el principio del proyecto, también con planes y buenas intenciones para con aquellos que necesitaban un techo en el municipio. Me reusó a creer, como insinúa el correo electrónico que recibí, que el interés del ingeniero Gamaliel sea económico. La otra persona que conozco, vocal de dicha mesa, junto con otro socio abogan, legalmente, porque la asociación civil asume su carácter social, que sea una verdadera oportunidad para aquellos que necesitan un techo, me consta también su activismo social y ecológico. A diferencia de las otras dos mesas, pugnan por una verdadera organización social con carácter de civil, que la asociación se rija por sus propios estatutos y no sea rehén de intereses políticos, económicos y de elites. Sin embargo, ambos proyecto, el de Ruiz Martínez y la señora Cristina, se enfrentan a la indiferencia de la mayoría de los socios, fomentada por años de irresponsable especulación de los medios locales, intereses de diversos tipos y la desconfianza que esto y las traiciones al interior de la organización han generado. La mayoría, no quiere saber nada, solo tienen su terreno, lo fincan y esperan que todo al final se resuelva, mientras no paguen el costo. Uno puede ver en dichos terrenos, desde una lujosa cabaña, hasta humildes viviendas en obra negra. Ambos, socios que nunca se paran a ninguna reunión convocada por la sociedad civil. Por otro lado, el grupo de Juana Cabrera, de acuerdo a papeles que me fueron mostrados y ya reseñé en otra entrega, parece una coartada de los intereses de los acreedores de esta asociación, que manipula la desconfianza de la gente que no quiere que le quiten su terrenito y está mal informada, ahí si se ven involucrados como ya dije, varios millones de pesos. Lo que sigo sin entender es, por qué el secretario del ayuntamiento es juez y parte en el conflicto entre particulares; por qué este último grupo amenaza con el poder del presidente municipal. Esperemos que el poder municipal, deje de meterse en los asuntos privados de las personas, como también es el caso de "Mi lindo Michoacán" ¿no? Pues ahí se ven en esta Sayula tan rara legalmente hablando….
PD "Solo con el corazón se puede ver bien, lo esencial es invisible para los ojos."