martes, 6 de octubre de 2026

 Sin castigo más del 93 % de los delitos.

Por Arturo Fernández Ramírez

93.4 % de los 33.8 millones de delitos que ocurrieron en 2025, dejó de denunciarse o la autoridad fue omisa en iniciar una carpeta de investigación. Este subregistro se conoce como cifra oculta. Las razones más comunes para que las víctimas de un ilícito se abstengan de ir al Ministerio Público fueron las siguientes: pérdida de tiempo (35.8 %), tipo penal de baja importancia (14.5 %), desconfianza en la autoridad (13.0 %), falta de pruebas (9.1 %), trámites largos y difíciles (8.3 %) y miedo a la persona agresora (5.9?%). Con independencia de estos motivos, la realidad es que se genera una gran impunidad, provocando el aumento de la incidencia. Es necesario tomar cartas en el asunto para evitar que incrementen los actos que dañan a la sociedad.


    Los datos anteriores los encontramos en la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE). Publicada el pasado 10 de septiembre de 2026, por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Que contiene las experiencias de las víctimas de un delito durante 2025. Dicho estudio lo empezamos a analizar hace unas semanas y hoy continuamos con el Tema de Interés aquí planteado.

     Sin lugar a dudas, una de las causas que incrementan la delincuencia e inseguridad, es la impunidad. El saber que son mínimas las probabilidades y el riesgo de ser castigados por la comisión de un delito. Da como resultado que muchas y muchos, se "motiven" a delinquir.

     Y, es que, del 6.6 % de los delitos que se cometen y son denunciados o se inició una carpeta de investigación ¿cuántos son castigados? Porque una cosa es que se ponga en conocimiento a la autoridad y otra, muy distinta, que se dicte una sentencia condenatoria. El primer filtro es el Ministerio Público, donde seguramente muchos expedientes son archivados sin que lleguen al Juez.

      El segundo filtro que sería el Juzgado, consta de varias etapas en las que, de igual manera, existe la posibilidad jurídica de archivarse el asunto sin llegar a sentencia. Por ejemplo, al judicializarse una carpeta de investigación, se señala fecha para la audiencia inicial de imputación. Y, uno de los resultados puede ser la no vinculación a proceso, concluyendo así el juicio, sin responsabilidad para quien fue señalado de haber cometido un delito.

      Así podríamos continuar analizando las diferentes etapas del proceso penal, para darnos cuenta que, en realidad, son muy pocos los delitos que son sancionados en una sentencia definitiva. Con el agregado de los años que dura un procedimiento, el trabajo, dinero y corrupción que se puede dar en su continuación.

      Por eso, la pérdida de tiempo, desconfianza, trámites largos y miedo a la persona agresora, son algunas de las principales causas por las que muchas víctimas de los delitos, se abstienen de denunciarlos. Lo que genera impunidad y aumento de la inseguridad e incidencia. Es necesario tomar cartas en el asunto para revertir la comisión de los hechos que dañan a la sociedad.


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