miércoles, 11 de marzo de 2026

 EDITORIAL: El poder delincuencial

En uno de los últimos eventos realizados por el ejército mexicano efectuado en Jalisco, se desató una andanada de latrocinios como quema de vehículos, ataque a entes gubernamentales y hasta a ciudadanos inermes. Eso trajo enseguida la psicosis del código rojo, la ausencia de alimentos, cierre de comercios, suspensión de clases y encerronas familiares.

Eso nos demostró el enorme poder de la delincuencia, no sólo por su potencia de fuego también la enorme cantidad de militantes activos y el espectro territorial con su presencia.

Pero este fenómeno tiene un origen y vinculación entre los poderosos y los capos cabezas de cárteles.

 


Unos con cara de ángel y otros como demonios

No es distinto el capitalismo delincuencial del capitalismo mundial, más bien el primero es una vena importante y es propiciada por el segundo.

Ya en una ocasión anterior comenté que el narcotráfico es lo más descarnado del capitalismo; veamos algunas de sus características: 

1. Es un mercado ilegal y transnacional.

2. Un mercado ligado a los grandes capitales.

3. No admite competencia, hace lo necesario para ser monopólico.

4. Su crecimiento es directamente proporcional al mercado internacional.

5. Rompe todas las reglas legales, morales, éticas y de las costumbres.

6. Obtiene de manera ilegal e inmoral mano de obra barata al nivel de esclavitud.

7. Abarca todos los comercios, desde alimentos, minería, medioambiente, mercado humano y sexual.

8. Son depredadores de todo, de vidas, de tierras, de aire y agua.

9. Expertos financieros lavadores de dinero, mediante el apoyo de los grandes capitales mundiales.

El señor Nemesio resulta un inocente bebé comparado con esos lobos del mundo. 0 ¿usted cree que los grandes narcotraficantes se hacen solos? ¿y que son tan listos y astutos que logran crear redes con generales, políticos, gobiernos del mundo y banqueros dueños del 90% de la riqueza mundial? Considere que los narcos son personas que vienen desde los lugares más empobrecidos y donde la escuela está ausente por la necesidad de sobrevivir. Sólo pueden escalar si tienen algún apoyo o padrino y logran tejer una red para utilizarla como peldaño.

Una cosa si debe quedar clara: los mercados no pueden ser autónomos ni libres, siempre habrá un poder o una fuerza que los mueva e impulse, igual pasa con el aguacate o las cerezas, pero también con los narcóticos y las transacciones con humanos. De ninguna manera es un intercambio de mercancías entre sujetos en igualdad de condiciones, porque nunca ha sucedido, siempre hay uno más fuerte que otro. El más fuerte predomina y somete al segundo que si quiere sobrevivir tendrá que aceptar las imposiciones de las reglas. Ejemplo ¿quién pone el precio a los productos? No es el mercado, es el intermediario porque es el que controla el mercado.

Pero lo sucedido con el señor Nemesio que se encumbró, fue por los grandes capitales y se tuvo que implementar una gran fuerza para poder quitarlo del liderazgo; ya pondrán otro gerente con nuevos métodos los mercados.

Moises Zepeda Gomez./ Para Horizontes


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