martes, 24 de marzo de 2026

 Razones para no ser de derecha

Desde sus primera fronteras de libertad, México procuró tener su propia identidad filosófica con nuestros próceres que ya pensaban en una igualdad, una tierra con sus habitantes con dignidad de hombres como lo señaló Hidalgo en varios escritos; por ejemplo: la declaración que hizo en diciembre 6 de 1810 en Guadalajara aboliendo la esclavitud, es toda una expresión de emancipación humana, no sólo porque liberaba a los indígenas, era un pensamiento que generaba una sustantiva base de igualdad entre los hombres. No pudo en ese tiempo haber una política más humanista.

Hubo más, como los Sentimientos de la Nación del prohombre José María Morelos y Pavón donde declaraba la educación igual para el hijo del peón que para el hijo del patrón, ya pensaba en un salario digno para el trabajador y en una Patria libre y soberana con un sistema federativo. Fecundo su pensamiento. 

En el México independiente ya se pensaba en la idea del progreso para construir una nación con educación (entonces en manos del clero), la ciencia y un orden político. Uno de los exponentes sería José Luis Mora de una corriente que yo llamaría reformista; y otro como reformista y generador de las leyes de reforma Valentín Gómez Farías. Quien buscó reducir el poder de la iglesia y del ejército para edificar un estado civil. 

Las tesis

" Antonio Caso. En el porfiriato prevalecía la filosofía positivista que sustentaba "Progreso y orden" desde luego con la filosofía científica (inclusive hubo un grupo político llamado los científicos); Antonio sostenía que esta filosofía empobrecía al hombre puesto que la vida humana era libertad, espíritu y valores. Una acción importante fue la formación del Ateneo de la juventud donde impulsaban ideas como una renovación cultural y hacían crítica al cientificismo, aceptaba las corrientes filosóficas europeas y llevaba a cabo la defensa del humano en su libertad, dignidad personal, cultura y valores.

" José Vasconcelos. Considerado entre la corriente de los afirmativos que criticaba al positivismo y cientificismo, tenía una creencia firme en fundamentar la educación con una fuerte alfabetización, fortaleciendo la cultura, apoyando el muralismo y el arte; creación de bibliotecas y universidades; propuso que América Latina tenía (y tiene) fuerte papel en la historia del mundo pensó en una civilización nueva con una unificación de culturas que permitieran afirmar la identidad. Esto último se sostiene en su libro "Raza cósmica" donde dice que en América se formará una síntesis humana de contenido indígena, europea, asiática y africana. (Vasconcelos, 1925) (Zea, 1953)

" Pedro Henríquez Ureña. Con una fuerte connotación asuntiva, pero con influencia de la técnica filosófica europea. Pretende una filosofía latinoamericana con cimientos en la herencia lingüística propia, las raíces culturales y un mismo destino colectivo, Y las claves para llevar a cabo esa misión propuso formar ciudadanos cultos, desarrollar la sensibilidad hacia la ética y la estética elevando el nivel espiritual de la sociedad. (Ureña, 1928)

" Emilio Uranga. Una de sus principales aportaciones es el existencialismo al ser de los mexicanos, tiene influencia de Hiddeger, Jean Paul Sartre y de Ortega y Gasset, pero se apoya en ellos para transformar el pensar desde México; hace preguntas tan hondas como interesantes: ¿Qué es el ser mexicano con su historia y sus heridas tan dolorosas y profundas?

Perteneciente al grupo Hiperión buscaba una filosofía autentica mexicana, una identidad nacional y superar la influencia del europeísmo. Desvela sentimientos soterrados pero existentes del mexicano como la zozobra, la inseguridad en su historia y la dependencia cultural.

" Luis Villoro. Toca temas tan sensibles que en estos tiempos siguen siendo problemas no resueltos, pero quien los puso en la vista de la reflexión y les dio impulso al análisis fue este señor. Entre la temática están: el indigenismo (con su respectiva carga ideológica colonialista hasta nuestros días), la justicia, la democracia y la identidad cultural. (Siguen siendo desafíos vigentes).

Se fue a problemas tan reales como la desigualdad, la dominación cultural y la invisibilidad indígena, el que sólo es visto como símbolo mexicano, objeto de conquista y enmudecido de su ser y vida.

Pugnó por una igualdad social, una democracia auténtica, generar los derechos colectivos y la existencia de la comunidad.

En general, todos tienen no sólo aportes importantes, también propuestas filosóficas que le dieron impulso a la vida nacional, las universidades nacionales existentes tienen mucho de esos pensamientos, tales como enraizar la identidad nacional, luchar por una democracia auténtica, que haya justicia verdadera, la igualdad humana y tantas cosas importantes. Los gobiernos emanados de una post revolución (algunos torcieron su camino) generaron grandes partes de esos pensamientos como la seguridad social, creación de cortes para una justicia igualitaria, institutos para vigilancia de procesos democráticos. Todas esta creaciones no fueron gratuitas, acontecieron a la sombra de esas filosofías.

De Luis Villoro retomo mucho de su pensamiento para comentarlo en este tiempo: la justicia ha sido una lucha constante del pueblo para que los apartaos de justicia se separen del poder del dinero; los institutos democráticos dejen de ser árbitros parciales en los procesos y atiendan la voluntad expresa de los ciudadanos; debemos crear una consciencia para contemplar al indigenismo como cauce de nuestro pasado y presente y aglutinador de nuestra nacionalidad mediante la cultura que aportan (no por las artesanías reducidas a simples mercancías a la venta en banquetas, porque eso es sólo un modo de sobrevivencia), y la identidad nacional que nos fortalece en estos aciagos tiempos del contexto político internacional donde se requiere firmeza en la identidad nacional ante los embates de fuerzas extranjerizantes.

Tenemos mucho qué hacer y siento alegría que haya muchos compañeros que se esfuercen por estudiar la filosofía, ciencia que ayuda a entender más la realidad.

Moises Zepeda Gomez.


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