Prepa Sayula dice “Presente”
Recuperar la convivencia en tiempos de pantallas
La comunidad de la Preparatoria Regional de Sayula dialogó este 25 de agosto sobre uno de los principales retos que enfrentan hoy las y los jóvenes: aprender a convivir con la tecnología sin permitir que ésta ocupe todos los espacios de su vida.
Este 25 de agosto, la Escuela Preparatoria Regional de Sayula abrió una conversación necesaria entre estudiantes, docentes, personal y directivos: ¿qué está pasando con nuestra manera de convivir frente al uso cada vez más intenso de celulares, redes sociales y dispositivos móviles?
La respuesta de la escuela no parte de estar en contra de la tecnología. Sería contradictorio hacerlo en una institución educativa que busca preparar a sus estudiantes para el presente y el futuro. El desafío es otro: aprender a utilizarla sin permitir que sustituya la conversación, el juego, la atención, el descanso y las relaciones humanas.
Bajo esta visión se presentó el programa "Presente", una estrategia que busca recuperar espacios cotidianos de convivencia y colocar nuevamente a las personas en el centro.
Uno de sus principales cambios será transformar lo que tradicionalmente conocíamos como recreo o receso en una "Pausa Activa": un espacio de aproximadamente una hora en el que las y los estudiantes podrán desayunar, conversar, jugar, caminar, reír, participar en diferentes actividades o simplemente sentarse a descansar y pensar.
La diferencia parece pequeña, pero el propósito es profundo: durante ese tiempo queremos invitarlos a levantar la mirada de la pantalla y volver a encontrarse con quienes tienen enfrente.
La preparatoria pondrá a disposición diferentes herramientas y alternativas para aprovechar ese espacio. No se trata solamente de decir "guarda el celular"; si queremos modificar hábitos, la escuela también tiene que ofrecer opciones: juegos, actividades físicas, convivencia, expresión artística y espacios que hagan atractivo volver a estar juntos.
No estamos peleados con la tecnología
El problema no es el teléfono por sí mismo. La tecnología puede ser una extraordinaria herramienta educativa y forma parte inevitable del mundo en el que nuestros jóvenes vivirán y trabajarán. El problema comienza cuando deja de ser una herramienta y se convierte en una presencia permanente que compite por nuestra atención.
La evidencia internacional obliga a las escuelas a tomar el tema en serio. UNESCO ha señalado que el uso excesivo o inadecuado de dispositivos puede afectar el aprendizaje y que incluso la cercanía del teléfono y sus notificaciones puede convertirse en una fuente de distracción. También advierte algo fundamental: la respuesta educativa no puede limitarse a prohibir; las escuelas deben enseñar a los jóvenes a desenvolverse responsablemente en los entornos digitales.
Por eso Presente no pretende declarar una guerra contra los celulares. Busca algo más difícil: recuperar el equilibrio.
Queremos jóvenes capaces de utilizar inteligencia artificial, plataformas digitales y todas las herramientas que les ofrece su tiempo, pero también capaces de mantener una conversación sin mirar una pantalla cada pocos segundos; de leer durante un periodo prolongado; de escuchar a otra persona; de aburrirse, imaginar, crear, jugar y convivir.
Una estrategia construida escuchando
Este trabajo tampoco comenzó el 25 de agosto.
Durante más de seis meses, la Preparatoria Regional de Sayula participó, junto con Rectoría General, la Coordinación General de Servicios Universitarios y el Sistema de Educación Media Superior (SEMS), en un proceso denominado "Caja de Herramientas".
En este ejercicio participaron estudiantes, madres y padres de familia, docentes, trabajadores y directivos. El objetivo fue escuchar, conocer hábitos, identificar problemas y construir alternativas que respondieran a la realidad de nuestra propia comunidad.
De ese proceso surgieron elementos que hoy permitirán acompañar la implementación de Presente. Porque modificar la relación que tenemos con los dispositivos móviles no puede depender únicamente de una regla: requiere participación de estudiantes, profesores, familias y de quienes trabajamos todos los días en la escuela.
Volver a estar presentes
Vivimos en una época marcada por la inmediatez. Deslizamos una pantalla y aparece otro video; después otro, y otro. Siempre existe una nueva notificación y algo más reclamando nuestra atención.
Frente a esa realidad, la escuela tiene una responsabilidad que va más allá de transmitir conocimientos.
También debemos enseñar a detenernos.
A conversar. A escuchar. A convivir. A concentrarnos.
Y hasta a descubrir que no pasa nada si durante un rato no sabemos qué está ocurriendo en una red social.
Organismos internacionales están llegando a conclusiones similares. UNESCO sostiene que debemos enseñar a niñas, niños y jóvenes a vivir con la tecnología y también sin ella, procurando que ésta apoye las relaciones humanas y no las sustituya.
Ese es precisamente el espíritu con el que la Preparatoria Regional de Sayula ha decidido decir Presente.
Sabemos que no será sencillo. Habrá resistencia, tendremos que aprender sobre la marcha y seguramente habrá cosas que corregir. Pero educar también significa atrevernos a intervenir cuando observamos que una realidad está afectando la formación y convivencia de nuestros estudiantes.
El reto no consiste únicamente en conseguir que un joven guarde su celular durante una hora. El verdadero logro será que, cuando lo guarde, descubra que frente a él también está pasando la vida.

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