lunes, 23 de octubre de 2017

La patología mental asociada a los políticos y líderes sociales en México.
Por Rodrigo Sànchez Sosa

Una de las características de nuestro tiempo es la Neurosis, una patología mental que sustituye la interacción racional con la realidad, por una fantasía patológica. El problema que representa para el individuo o grupo de individuos la realidad, se enfrenta con este constructo metal que la distorsiona. Esto puede poner en peligro no sólo al individuo sino a una comunidad entera, cuando sus líderes neuróticos toman la dirección de las acciones para resolver los problemas comunes. Una de las constates en política que últimamente estamos presenciando es este carácter neurótico al frente de grupos de "vanguardia" social que hacen activismo. Lo mismo vemos líderes de opinión con marcadas características neuróticas que ayudan a la difusión de una percepción distorsionada de la realidad, que individuos mentalmente insanos que se identifican y participan en movimientos sociales de activismos, cuyas características los sitúan casi en el siguiente grado patológico como lo es la psicosis. Es entendible esto, dado que nuestra sociedad actual en México, enfrenta una realidad social, económica y política, caótica y frustrante, es parte de una "normalidad", es decir de una respuesta a lo anormal de la situación. Pero es necesario como parte de la política identificar esta patología y discernir en el grado de disposición que implica ello en los movimientos sociales contemporáneos, que inciden en nuestra realidad inmediata. No se puede construir un futuro en base a una patología social derivada de la suma de individualidades trastornadas por una situación extrema impuesta por el autoritarismo y la violencia. Es necesario conocer esta patología e identificar en nuestros líderes sus manifestaciones y prevenir que esto forme parte de un movimiento de cambio en un pueblo que esta la borde del caos ante tanta barbarie. Leamos sobre esta patología:
Las personas neuróticas no sólo no están locas, sino que son lo más cercano a la "normalidad". Esto que dijo Freud lo comparte el psicoanálisis moderno y José María Álvarez lo explica con detalle en su nuevo libro Estudios de Psicología Patológica . Se trata de una obra con ocho estudios "dedicados principalmente la neurosis aunque hay algunos que tratan de la tristeza, la melancolía o la locura normal" -apunta el psicoanalista, doctor por la Universidad Autónoma de Barcelona y especialista en Psicología clínica del Hospital universitario Río Hortega de Valladolid.
Álvarez destaca tres características de la neurosis. La primera es que se trata de una organización o estructura psíquica que se gesta en la infancia, aunque sus síntomas más llamativos puedan desencadenarse años más tarde; la segunda es que esta alteración "afecta al conjunto de la vida del sujeto", y constituye su forma de estar en el mundo; y, por último, la neurosis "es un tipo de alteración que se diferencia claramente de la locura o psicosis". Lo más definitorio de la neurosis y lo que la acerca a la categoría de la normalidad es que se trata "de un tipo de estrategia o defensa que eligen algunos sujetos para poder soportar las penurias de la vida sin enloquecer". Las personas neuróticas, apunta el psicoanalista, son "aquellos pacientes que tienen dificultades con la vida en general y con la relaciones con sus próximos, sufren de insatisfacción, se enredan en asuntos amorosos que les hacen sufrir, viven angustiados o tienen crisis de angustia, se limitan con fobias". Otros síntomas típicos del neurótico son la "somatización y padecimiento de dolores difícilmente explicables por la medicina, pero al fin y al cabo dolores". Asimismo, "se obsesionan y desarrollan rituales y compulsiones, otros están tristes y se deprimen". El sufrimiento parece no tener fin, bien sea por las malas elecciones y la repetición de las mismas o por "su cobardía a la hora de apostar por lo que quieren de verdad". Igualmente, estos pacientes tienden a atormentarse "con exigencias que no se pueden cumplir, con culpas que no se pueden remediar". En definitiva, "son personas insatisfechas, con deseos imposibles y no realizados", puntualiza el autor. José María Álvarez sostiene que no se diferencian mucho de las personas normales. Ahora bien, a diferencia de los sujetos más normales, que buscan la satisfacción y la realización, los neuróticos son aquellos que prefieren a toda costa "mantener un deseo insatisfecho a la satisfacción efectiva del deseo; o mantener un deseo imposible antes que apostar por un deseo realizable".
 Las causas que provocan la neurosis varían en función de la personalidad y el uso de diferentes tipos de defensa en contra de la angustia sufrida:
Factores genéticos. Predisposición genética a padecer neurosis.
Factores sociales. Falta de adaptación  ritmo de vida, contaminación, ruidos, estrés, etc.
Factores psicológicos. En función de la personalidad más o menos propensos.
Factores desencadenantes. Experiencias traumáticas.
Síntomas:

Falta de autocontrol emocional.
Confunden sus deseos con la realidad.
Son extremistas, de mente cerrada y llena de prejuicios.
Son dependientes de otras personas.
No saben esperar, quieren recompensas inmediatas.
Son miedosos.
Son impacientes.
Son apáticos.
Son extraños para sí mismos.
Son excesivamente ordenados.
Son inseguros.
Son rígidos.
Son unas veces arrogantes y otras se desprecian a si mismos.
Sienten vergüenza, miedo y culpa.
Tipos de neurosis:
Existen varios tipos de neurosis dependiendo del mecanismo de defensa predominante usado por cada individuo.
Neurosis de angustia. Existe una angustia física permanente: mareos, vómitos, diarrea, taquicardia, ahogos, zumbido en el oído, sudoración, pesimismo, presentimientos, sensación de amenaza acechándole.
Neurosis fóbica. Fuertes ataques de angustia junto con fobias irracionales. Puede llegar a sufrir alteraciones de la realidad.
Neurosis obsesiva-compulsiva. Lucha constante contra pensamientos, imágenes y palabras que aparecen en contra de su voluntad, el enfermo va a tener que realizar un impulso irracional (ritual) para evitar esa situación de angustia y ansiedad.
Neurosis depresiva. Depresión o tristeza exagerada ante una situación, gran pérdida de autoestima.
Neurosis histérica. Pueden ser de dos tipos: convulsiva, indiferencia ante las situaciones cotidianas y fuertes convulsiones; disociativa, alteración de la realidad o de la propia conciencia.
Neurosis de despersonalización. Sentimientos de irrealidad hacia sí mismo y su entorno, ataques fuertes de pánico por no sentir su cuerpo o partes de éste como suyo.
Neurosis hipocondríaca. Preocupaciones por las funciones orgánicas asociándolas al padecimiento de enfermedades

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