martes, 20 de enero de 2026

 EDITORIAL: Como torbellino

En estos días el señor Trump anda revolucionado, no se sabe ni para dónde va, en que sentido gira ni qué se espera de él.

Sólo se sabe que por dondequiera que se acerca provoca caos e incertidumbre y hasta desasosiego y muerte como en Venezuela.

 


Dentro de ese maremágnum político Mexico no es la excepción, adicional al asedio de la oposición que sincronizadamente y en concierto con las tempestades externas tiene que navegar el gobierno de Claudia Sheinbaum se encuentra el sueño de platino de los remolinos opositores es recibir la ayuda externa para volver a tener los grandes privilegios (los que no tienen ningún consenso con el pueblo), ese "estatus quo" que, por años, por décadas gozaron y siguen beneficiadas todavía sus dinastías. Al gobierno no lo atacan por lo que declara, es una feroz y enconada batalla por lo que hace; como ejemplo: separar el poder del dinero del poder de la justicia, de lo que produce y construye regresarle al pueblo los beneficios mediante los programas sociales que son universales, no son para miembros de partido ni para amigos, son para quien está en la condición de necesitarlos. - el PIB es generado por el producto del trabajo y no por el dinero-.

Ha puesto como premisa mayor el beneficio de todos, especialmente los más débiles- por encima del lucro de algunas crápulas que andan pululando por todos lados.

Se han evidenciado los cochupos entre políticos, narcos, dueños de fortunas y cúpulas sindicales, que no aceptan que la soberanía nacional y la tranquilidad de la gente son supremacía y deben ser el primer objetivo en el quehacer nacional.

Todas las marchas y expresiones que hacen no son para corregir algo que está mal, es para desgastar al gobierno, su deseo es hacer que fracase sin importar lo que suceda; los del régimen anterior no puede superar y no le perdonan ni a AMLO ni a Claudia que propongan un sistema diferente de gobierno; para muchos de esta clase la soberanía nacional es sólo un eslogan de marketing y no una libertad y bienestar de un país. No soportan que este gobierno no se arrodille, y que decida su política social, administre los recursos naturales, desarrolle una economía que mejore la seguridad económica y vida de la gente, que no se mueva en lo oscuro y con acuerdos oscuros con poderes fácticos.

Esto se resumen en el derecho a la libertad, a la democracia y la transformación en todos los órdenes de la vida nacional de acuerdo con la voluntad ciudadana. Para que se pueda llevar a cabe estos modos de vida, no basta que nuestro gobierno haga todo lo que le toca, es momento que los ciudadanos participemos, cuidemos, reflexionemos, decidamos y apoyemos las acciones y decisiones enmarcadas en las Constitución, organizaciones ciudadanas y sin miedo salir al frente a defender lo que siempre fue nuestro mediante la conciencia política; visualizando que no es sólo el gobierno lo que nos estamos jugando, más bien es la totalidad de la Patria. Porque mucho sufrimiento y muchos años nos costó poner un gobierno de y para el pueblo como para que por pereza retrocedamos 90 años en la política y democracia.


Moisés Zepeda Gómez / Para Horizontes


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